En la Intemperie II


(Notas al programa)encuentros3

Dos referencias muy distintas dieron origen a la obra. Dos referencias que inicialmente no estaban unidas, pero que en el proceso de preparación de la pieza acabaron llamándose la una a la otra, imantadas por algo que no sabría explicar y que no supe evitar. Por una parte, un nacimiento,  el nacimiento real de mi hija Adriana. Por otra, una muerte, la muerte de un miliciano herido que había imaginado en un texto. Un nacimiento y una muerte, una muerte y un nacimiento, el ciclo de la naturaleza. Pero también una paradoja trágica, y, por esto mismo, un bucle de potencia ilimitada y vivificadora que puede atraparnos con fuerza irresistible. Quizá ése fue el reto: el proceso de nacer y el proceso de morir hermanándose en el canto de un violín y un clarinete entremezclados, para hallar el sonido del que llega y del que deja la intemperie.

vlcsnap-2016-11-25-02h24m52s789-3El  crítico Leopoldo Hontañón presentando al autor antes del estreno de la obra. (1995, Centro de Arte Reina Sofía, Madrid).

Ambas referencias orientaron de forma concreta el trabajo compositivo. Con respecto al nacimiento, conseguí el registro del parto de mi hija en el que aparece un gráfico con la evolución del latido del feto. Escogí una serie de momentos y construí con ellos una secuencia que dio lugar a la estructura interior de la obra, al hilo interno que graduaría sus oscilaciones de tensión y de contraste. Con respecto a la muerte, tomé algunas líneas del texto que había escrito referido al guerrillero, y de éste -en concreto de su primera frase- surgió la estructura externa de la obra, como sucesión de fragmentos (imágenes) de diferentes duraciones y texturas, separadas por silencios.

Es el texto siguiente:

Las imágenes se suceden detrás de tus ojos. La herida es limpia, la bala te atravesó certeramente. Mantienes intacta la sonrisa, aunque ahora aprietas los puños para que tu pecho conserve todo el aire posible. El sol se abre paso entre las ramas para llegar a tu cuerpo, pero poco a poco la sangre te abandona. Descansa. Sabes que regresas a la tierra. En tu lecho de hierbas plantaré un árbol altísimo que divise la espesura de la maleza.


[Grabación] Efectuada en el estudio Música-2 de RNE. Emitida en el programa “Música Viva” de Radio 2 (19/2/96).